Cuanto menos, mejor


La Catedral de Santa María.

aceituna plato

De acuerdo con la información del periódico de mi provincia, la Catedral de Santa María había sido restaurada recientemente y su renovación había sido tan importante que ahora el edificio se consideraba poco menos que patrimonio nacional. A mí, que nunca me interesaron los lugares de culto, recuerdo el efecto que me causó ese artículo: inmediatamente decidí visitarla. Pero cuando telefoneé a una amiga y le propuse que me acompañara, me di cuenta de algo que me hizo cambiar de opinión.

Tras declinar la invitación, mi amiga me preguntó por qué estaba tan interesada. Tuve que admitir que su especial atractivo ahora era solo que se había convertido en algo especial y, por tanto, escaso.

El Principio de escasez se aplica como técnica de influencia en las relaciones sociales. “Es la única parcela que nos queda sin vender en toda la urbanización”; “a lo mejor le interesa llevarse hoy más de una caja porque no sabemos cuándo recibiremos más”; “le veo interesado en este producto. Por desgracia lo acabo de vender. Y, si no me equivoco, era el último que nos quedaba… Déjeme que lo compruebe”. Tras cinco minutos de espera, el dependiente aparece con una sonrisa y con un nuevo artículo idéntico.

Unas veces será información cierta y otras falsa. Pero en todos los casos, hacemos aumentar el valor de personas o cosas. La clave  será distinguir la auténtica escasez.

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