El cangrejo azul


El autoengaño positivo.

cangrejo

Me imagino en una playa de arena fina. La marea está bajando, lo que me deja una ancha franja de tierra húmeda para pasear. Soy un cangrejo azul y voy a pelear con otros cangrejos macho para ver quién se gana el favor de las hembras.

Ahí delante veo una hermosura. Al mismo tiempo, la competencia está acercándose. Deberé ahuyentarlos. Así evitaré la pelea y cualquier posible daño. Por tanto, debo convencer a los otros de que soy más grande y fuerte. Sin embargo, si sólo finjo ser más grande poniéndome de puntillas y moviendo las pinzas sin demasiado entusiasmo, no me creerán. Lo que he de hacer es levantarme a mí mismo la moral y empezar a creer que soy realmente más grande y más duro de lo que soy.

“Sabiendo” que soy el cangrejo de mayor tamaño de la playa, me elevo todo lo posible sobre las patas traseras y extiendo las pinzas lo más lejos y más alto que puedo.

Si creemos en la propia mentira, nuestra confianza (aunque exagerada) puede acobardar a los adversarios. Como seres humanos, el autoengaño es una estrategia útil para creernos las historias que contamos. Importante: no utilizar como estrategia de manipulación.

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