Reciprocidad: toma y daca.


Un regalo poco equitativo. 

El-equilibrio-entre-dar-y-tomar

Hace años un profesor universitario realizó un pequeño experimento: enviar felicitaciones navideñas a una serie de  desconocidos. La cantidad de respuestas que recibió fue asombrosa. Le llovieron las tarjetas de felicitación. La gran mayoría de quienes respondieron nunca hicieron averiguaciones sobre la identidad del desconocido profesor. Recibieron su felicitación y, automáticamente, le respondieron.

Este estudio, mostró bien la acción de una de las más poderosas armas de influencia que existe: La Regla de la Reciprocidad. De acuerdo con ella, si alguien nos hace un favor, debemos devolvérselo; si alguien nos hace un regalo de cumpleaños, debemos recordar el suyo haciéndole también un obsequio.

A todos nosotros se nos ha enseñado a cumplir esta regla. Se generará una falta de CONFIANZA hacia quienes aceptan lo que se les da pero no corresponden. Pero ojo con los regalos poco equitativos. Porque también reconocemos cuando se nos devuelve algo sin valor, o de menos valor, comparado con lo nuestro. Entonces podremos romper la Regla de la Reciprocidad, y aún así quedarnos tan panchos.

 

 

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